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La contaminación acústica es un problema importante, tanto para la salud humana como para el medio ambiente

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Article Publicado 27/03/2020 Última modificación 08/06/2020
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La contaminación acústica es un problema cada vez mayor en toda Europa y buena parte de la población todavía no es consciente de cómo afecta a su salud. Entrevistamos a Eulalia Peris, la experta de la Agencia Europea de Medio Ambiente en ruido ambiental, para analizar las conclusiones más importantes del informe de la AEMA Environmental noise in Europe — 2020 (El ruido ambiental en Europa — 2020), publicado este mes.



¿Cuáles son las conclusiones más importantes del segundo informe sobre el ruido ambiental publicado por la AEMA?

El informe muestra que el ruido ambiental, y en particular el debido al tráfico rodado, sigue siendo un problema ambiental importante que afecta tanto a la salud como al bienestar de millones de personas en Europa. El 20 % de la población europea, es decir, más de 100 millones de personas, está expuesto a niveles de ruido prolongados que resultan perjudiciales para la salud. Los datos también indican que no se han alcanzado los objetivos en materia de ruido ambiental que se habían fijado en las políticas. De hecho, sobre la base de nuestros pronósticos, es poco probable que la cantidad de personas expuestas al ruido disminuya significativamente en el futuro debido al crecimiento urbano y al aumento del tráfico.

¿Cuáles son las repercusiones concretas del ruido sobre la salud? En comparación con la contaminación atmosférica, por ejemplo, ¿cuál es la magnitud del problema que plantea la contaminación acústica?

La exposición prolongada al ruido puede afectar de distintas formas a la salud, produciendo molestias, trastornos del sueño, efectos perjudiciales en los sistemas cardiovascular y metabólico, y deficiencias cognitivas en los niños. Los datos actuales permiten deducir que el ruido ambiental es una de las causas que provocan 48 000 nuevos casos de cardiopatía isquémica al año, así como 12 000 muertes prematuras. También se calcula que 22 millones de personas sufren molestias crónicas importantes y que 6,5 millones de personas padecen alteraciones del sueño graves y crónicas. Como consecuencia del ruido de las aeronaves, calculamos que 12 500 niños en edad escolar tienen problemas con la lectura.

Muchas personas no se dan cuenta de que la contaminación acústica es un problema grave que afecta a la salud de todos los seres humanos, incluida la suya. Si bien es cierto que la contaminación atmosférica causa muchas más muertes prematuras que la acústica, parece que el ruido afecta en mayor medida a los indicadores sobre la calidad de vida y la salud mental. De hecho, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ruido es la segunda causa ambiental de problemas de salud, justo por detrás de la contaminación atmosférica (partículas en suspensión).

El informe también recoge los problemas para aplicar la Directiva sobre el ruido ambiental de la UE. ¿De qué problemas se trata?

En algunos países se sigue echando en falta un elevado porcentaje de datos en lo que a mapas de ruido y planes de acción se refiere. Los problemas de ruido no se pueden evaluar y abordar adecuadamente si los países, las regiones y las ciudades no elaboran los mapas de ruido o los planes de acción requeridos por la Directiva.

¿Cómo contribuye la AEMA a garantizar que tanto los responsables políticos como la población sean conscientes de la contaminación acústica ambiental?

La AEMA se encarga de recopilar toda la información que los países le remiten con arreglo a la Directiva sobre el ruido ambiental. El estado actual de los conocimientos sobre las fuentes de ruido y la exposición de la población en Europa se basa en gran medida en esta base de datos. Estos datos nos permiten elaborar una serie de informes y evaluaciones, que ayudan a hacer un seguimiento de los progresos realizados en la consecución de los objetivos de contaminación acústica y pueden también contribuir a articular futuros programas de acción medioambiental. Además del informe sobre ruido ambiental en Europa publicado recientemente, la AEMA ha realizado en el pasado una serie de informes sobre el ruido, como Quiet areas in Europe — The environment unaffected by noise pollution (2016) (Las zonas tranquilas en Europa — el medio ambiente no afectado por la contaminación acústica), Unequal exposure and unequal impacts: Social vulnerability to air pollution, noise and extreme temperatures in Europe (2018) (La desigualdad en la exposición y la desigualdad en las repercusiones: la vulnerabilidad social a la contaminación atmosférica, al ruido y a las temperaturas extremas en Europa). Quienes lo deseen también pueden consultar información sobre la contaminación acústica utilizando la herramienta de la AEMA para la visualización del ruido o las fichas país sobre el ruido.

¿Qué más está haciendo la UE en este ámbito?

Los países, regiones y ciudades están adoptando una serie de medidas para solucionar los problemas relacionados con el ruido. Podemos citar aquí la aplicación en las carreteras de un asfalto que reduce el ruido; el uso de neumáticos silenciosos en los vehículos de transporte público; la ampliación de la infraestructura para los coches eléctricos en las ciudades; la promoción de una movilidad activa, ya sea a pie o en bicicleta; la peatonalización de las calles; etc. Un número significativo de ciudades y regiones también ha puesto en marcha las llamadas «zonas tranquilas», donde las personas pueden ir para escapar del ruido de las ciudades. Estas zonas suelen ser espacios verdes, como parques o reservas naturales.

Muchas de estas medidas también han demostrado ser beneficiosas para reducir la contaminación atmosférica. Nos hemos dado cuenta de que poner en marcha estrategias combinadas para mitigar el ruido y la contaminación atmosférica procedentes del tráfico podría ser una forma de multiplicar el efecto de las medidas de mitigación del ruido, optimizando al mismo tiempo los costes y los esfuerzos. Si no se toman medidas para solucionar los problemas derivados del ruido, es poco probable que el número de personas expuestas a él disminuya significativamente en el futuro debido al crecimiento urbano y al aumento del tráfico. Probablemente la cantidad de personas que están expuestas a niveles nocivos de ruido se pueda reducir notablemente no solo mediante medidas puntuales, sino combinando varias de ellas, como mejoras tecnológicas, políticas ambiciosas en materia de ruido, una mejor planificación urbana y de infraestructuras y cambios en el comportamiento de las personas.

Eulalia Peris

Experta de la AEMA en ruido ambiental

Entrevista publicada en el número de marzo de 2020 del boletín de la AEMA 01/2020

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