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¿Energía segura, asequible y no contaminante en tiempos de crisis?

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Article Publicado 22/05/2023 Última modificación 29/08/2023
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Europa está cubriendo una parte cada vez mayor de sus necesidades energéticas a través de fuentes renovables, pero también sigue dependiendo del petróleo y el gas. Ante la rápida evolución de los precios de la energía, la preocupación por mantener las viviendas caldeadas este invierno y el compromiso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, es necesario ahorrar energía, diversificar sus fuentes, acelerar el paso a las renovables y apoyar a los más vulnerables.

La tragedia humana causada por la invasión rusa de Ucrania conmocionó al mundo y ha acabado con la vida de millones de ucranianos. Los costes humanos de la guerra son inconmensurables y crecen con cada día que pasa. Mientras experimentábamos el primer impacto, otros empezaron a surgir. La amenazaal suministro de energía estable y asequible de Europa es uno de ellos.

Muchos aspectos de nuestras vidas dependen de la energía. Utilizamos energía para calentar nuestros hogares, cocinar la comida y transportar mercancías y personas. La seguridad energética consiste esencialmente en disponer siempre de energía suficiente para nuestro uso actual y futuro.

 

¿Atravesar otra crisis energética?

Tener acceso a suficiente energía no significa necesariamente poder pagarla. Las familias y las comunidades pueden sufrir una «pobreza energética». En una encuesta realizada a escala de la UE en 2020, el 8 % de la población afirmó que no podía mantener sus hogares con una calefacción adecuada.

Según Eurostat, en enero de 2022, la tasa de inflación anual de la energía en general era del 27 % en la UE. El precio del gas natural había subido un 40 % en comparación con enero de 2021. Algunos países experimentaron un aumento más acusado que otros: los precios aumentaron un 67 % en Bélgica y un 58 % en los Países Bajos. Muchos países han establecido regímenes de subvenciones para reducir las facturas energéticas. Sin embargo, estas no deberían eliminar los incentivos para ahorrar energía.

 

Adoptar medidas a corto plazo para apoyar la sostenibilidad a largo plazo

La geopolítica de la energía ya ha moldeado la historia en el pasado. Las crisis del petróleo de la década de 1970, en las que los principales países productores de crudo redujeron sus exportaciones por motivos económicos y políticos, causaron cambios en la política mundial y en la producción y los mercados mundiales de la energía. Los países tomaron medidas a corto plazo para prohibir volar o conducir en ciertos días, algunos invirtieron en rutas ciclistas para reducir la demanda de petróleo y otros diversificaron el origen de sus importaciones o extrajeron petróleo y gas de nuevas reservas.

La guerra en Ucrania puede desencadenar un cambio igualmente importante en el sistema energético europeo. Solo dos semanas después del inicio de la invasión rusa, los líderes de la UE se reunieron en Versalles, Francia, y acordaron reducir las dependencias energéticas de Europa. Instaron a una reducción de la dependencia de Europa de los combustibles fósiles, acelerando al mismo tiempo el desarrollo de las energías renovables y mejorando la eficiencia energética.

Es urgente encontrar un camino hacia un sistema energético bajo en carbono para Europa. El plan REPowerEU, propuesto por la Comisión Europea en mayo de 2022, pretende transformar con urgencia el sistema energético europeo para poner fin a la dependencia de los combustibles fósiles rusos y acelerar la acción por el clima. Entre las principales medidas del plan se cuentan el ahorro de energía, la diversificación de los suministros energéticos, la adopción de posibles medidas de contingencia para controlar la demanda y la aceleración del despliegue de energías renovables para sustituir los combustibles fósiles en los hogares, la industria y la generación de energía.

 

El ahorro de energía es inmediato y eficaz

El plan REPowerEU propone un enfoque global que abarca la diversificación de los suministros energéticos y acelera la transición hacia un sistema de energía renovable, pero también hace especial hincapié en otro aspecto vital para hacer frente a la crisis actual: la eficiencia energética. Con este fin, la Comisión Europea ha propuesto reforzar las medidas de eficiencia energética a largo plazo, incluido un aumento del objetivo vinculante de eficiencia energética del 9 % al 13 %.

La Comisión también ha pedido a los Estados miembros que lancen campañas públicas específicas para ahorrar energía en los hogares y en los lugares de trabajo. Si estas campañas surten efecto, podrían reducir la demanda de gas y petróleo en un 5 %, según la Comisión. También se anima a los Estados miembros a fomentar el ahorro energético, por ejemplo, mediante una reducción de los impuestos sobre los aparatos y sistemas de calefacción energéticamente eficientes y sobre el aislamiento de edificios.

Más recientemente, la Comisión propuso nuevas medidas en el contexto del discurso sobre el estado de la Unión de 2022. Entre las propuestas se cuentan la reducción del consumo de electricidad, especialmente durante determinadas horas punta, límites de ingresos para los productores, contribuciones solidarias de la industria de los combustibles fósiles y la regulación de los precios.

El tipo de energía más barata y limpia es la que no utilizamos ni producimos. Cuanta menos energía consumamos, más fácil será generarla a partir de fuentes renovables. Y cuantos menos combustibles fósiles necesitemos, menos tendremos que importar y podremos reducir más las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación atmosférica.

 

Infografía: ¿Qué pueden hacer las personas para ahorrar energía?

¿Qué pueden hacer las personas para ahorrar energía? 

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